Anna es una mujer que vive preocupada por su matrimonio y de su hija desaparecida. Una mujer que, en realidad, no sabe que vive en un mundo que no es real, un mundo que para ella es injusto, pero que no lo es. Patrick es un hombre que sabe muy bien a lo que juega y, que al estar con ella, reza para que el gran día llegue.
Todo lo que ven los ojos de Anna no es real, pero ella no lo sabe. Los sueños no siempre son sueños, la vida no siempre es real y las personas no siempre son amables.