Lauren acababa de cumplir 18 años.
Aún iba con uniforme al instituto.
Un centro sólo de mujeres.
Y siempre ha deseado alguien como yo.
Sus historias. Sus poemas. Sus canciones.
Todas son sobre hombres como yo.
Vampiros. Dominantes. Oscuros. Fríos.
Y era difícil resistirse a su pureza…
Lauren era virgen. Era dulce. Inocente.
Huérfana. Viviendo con su abuela.
Sin novio, ni romances. Sólo fantasías.
Y entonces aparecí yo.
Sólo tuve que olerla para notarlo.
Era única. Ya no había niñas así.
18 años. Vírgenes. Atractivas. Dulces.
Y con deseos de ser poseídas…
… por mí. Exactamente, yo.
Así que iba a darle lo que quería.
Iba a hacer realidad su fantasía.
E iba a ser mía… para siempre.