Un fragmento de ese mundo atomizado ha llegado hasta nosotros. Los sorias es la crónica de una realidad olvidada. Sus lectores se convierten en arqueólogos que descubren en medio de la selva una gran civilización perdida y vuelven a la ciudad para contarlo. Narra la guerra fría que existe entre tres dictaduras: Soria, Tecnocracia y la Unión Soviética. En Soria, todos se apellidan Soria; mientras que en Tecnocracia todos se apellidan Iseka. Partiendo de este enfrentamiento entre Personaje Iseka (que protagonista la novela) y unos hermanos sorias con los que comparte habitación en la frontera entre Soria y Tecnocracia, se despliega todo ese basto universo distópico donde estos tres países se enfrentan entre sí mediante todo tipo de armas surrealistas, jugando con un humor negro y absurdo sobre política, religión, guerra, historia, sexo, astrología, magia, ciencia y tecnología.
Como todas las obras de esta magnitud, es un mundo autónomo que vive con leyes propias y narra su propio origen. Basta pensar en el extraordinario primer capítulo, con la escena en la pensión que se amplifica y define todo un sistema complejísimo de representación de lo real. Lo que sucede en la pensión es el germen mortífero de una historia que funciona como una explosión nuclear. Una novela monumental de "realismo delirante" escrita a lo largo de diez años y que nunca antes nadie se atrevió a publicar en Soria (España).